El verano trae días más largos, paseos al sol y mayor actividad, pero también un desafío importante para la salud digestiva de perros y gatos. Las altas temperaturas pueden afectar su apetito, la velocidad de digestión, el consumo de agua y el equilibrio general del organismo.
Comprender cómo actúa el calor en el cuerpo de las mascotas permite prevenir molestias gastrointestinales y mantener su bienestar durante toda la temporada.
Diversos estudios en fisiología animal demuestran que el estrés calórico modifica la temperatura interna del cuerpo, altera la circulación sanguínea y cambia el comportamiento alimentario tanto en perros como en gatos (Case et al., 2011; Houpt, 2007).
A continuación, te presentamos recomendaciones prácticas y científicamente respaldadas para cuidarlos en los meses más calurosos.
1. El calor reduce el apetito: es normal.
Cuando la temperatura ambiental aumenta, el organismo disminuye el metabolismo basal para evitar producir más calor interno. Como consecuencia, muchos perros y gatos comen menos durante el día.
Esto ha sido documentado ampliamente en estudios sobre termorregulación y comportamiento alimentario (Case et al., 2011).
No siempre es un signo de enfermedad; puede ser una adaptación fisiológica. Sin embargo, es importante que mantengan una alimentación balanceada y de alta digestibilidad.
Las recetas de Alfa Dog y Alfa Cat están diseñadas para ser palatables incluso en días calurosos, con ingredientes funcionales que favorecen la digestión y el aprovechamiento de nutrientes.
2. Hidratar bien es clave para la digestión.
El agua es esencial para el proceso digestivo: facilita la motilidad intestinal, la absorción de nutrientes y regula la temperatura corporal.
En climas cálidos, perros y gatos pueden requerir hasta un 20% más de agua que en otras estaciones (Houpt, 2007).
Recomendaciones:
- Ofrecer agua fresca y limpia varias veces al día.
- Colocar más de un bebedero en la casa.
- En el caso de los gatos, usar bebederos tipo fuente puede incentivar el consumo.
3. Cambia los horarios de alimentación.
La digestión genera calor interno. Por eso, es mejor alimentar a las mascotas en momentos más frescos del día: temprano en la mañana o al atardecer.
Alimentar en horas de menor temperatura reduce el estrés térmico postprandial, respaldado por estudios en perros en zonas cálidas (Hawthorne, 2004).
Esto también ayuda a que coman con más apetito y aprovechen mejor los nutrientes.
4. Evita los “snacks de verano” no seguros
Muchos tutores ofrecen helados caseros, sobras de asado o alimentos fríos pensando que alivian el calor.
Sin embargo, estos cambios pueden causar diarreas, vómitos o irritación intestinal.
Los alimentos muy grasos o condimentados aumentan el riesgo de pancreatitis, un problema común en verano según reportes clínicos veterinarios (Ettinger & Feldman, 2017).
Si quieres refrescarlos:
- Puedes congelar pequeñas porciones de su propio alimento hidratado.
- Ofrecer snacks diseñados específicamente para mascotas.
5. Controlar el ejercicio evita malestares digestivos
El calor excesivo sumado a actividad física intensa puede causar vómitos, letargia e incluso golpe de calor.
El ejercicio posterior a una comida también aumenta el riesgo de distensión o malestar gastrointestinal.
Los expertos en fisiología de ejercicio animal recomiendan limitar actividad vigorosa entre las 11:00 y las 17:00 horas en verano (Robertson, 2012).
6. Alimentos balanceados: un aliado en temporada de calor
Un alimento completo y de buena calidad nutricional es fundamental para mantener la salud digestiva en verano.
Las fórmulas de Alfa Dog y Alfa Cat incluyen:
- Proteínas de alta digestibilidad.
- Grasas estables resistentes a la oxidación.
- Fibra adecuada para tránsito intestinal.
- Nutrientes funcionales como Omega 3, que ayudan a modular la inflamación y mantener piel y pelaje saludables.
- La estabilidad nutricional es clave en los meses calurosos, cuando las mascotas están más expuestas al estrés térmico.
El calor influye directamente en la digestión, el apetito y la hidratación de perros y gatos.
Pequeños cambios como ajustar horarios de comida, evitar snacks inapropiados, reforzar la hidratación y elegir un alimento de calidad como Alfa Dog o Alfa Cat pueden mejorar significativamente su bienestar durante el verano.




